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Inversionistas institucionales : ¿es su desarrollo un factor relevante en la volatilidad del crecimiento económico?

Seminario: Inversionistas institucionales : ¿es su desarrollo un factor relevante en la volatilidad del crecimiento económico?

Ursula Langer P. / Jose Ruiz V.

2014

Abstract

La crisis sub-prime de Estados Unidos en el año 2008 significó el estallido de una posible burbuja especulativa respecto al precio de las viviendas, la cual fue un factor detonante para dejar en evidencia los problemas financieros que ocurrían en el país (y en el mundo). La complejidad y opacidad del sistema financiero ocurrieron en parte por el desarrollo de nuevos instrumentos y procedimientos financieros, que generaron incentivos a tomar más riesgos de lo debido en pos de mayores retornos y compensaciones. El hecho de que se innove y se generen nuevos instrumentos en el mundo financiero surge de la utilidad que éste entrega al desarrollo económico; Según Levine (2004) existen 5 funciones que el sistema financiero presta al servicio de la economía: producción de información ex ante acerca de las posibles inversiones y asignaciones de capital; Monitoreo de las inversiones realizadas y de los gobiernos corporativos; Comercialización, administración y diversificación de riesgos; Movilización de ahorros; Provisión de medios de pagos para facilitar el intercambio de bienes y servicios. Entonces, un sistema financiero desarrollado implicaría una más y mejor realización de estas funciones, con lo cual disminuirían costos, asimetrías y fricciones ayudando al crecimiento económico, y aumentando la rentabilidad. Gracias a los beneficios que entregaría una estructura financiera profundizada a la economía, las naciones de forma implícita o explícitamente declaran tener como objetivo generar este progreso, y así lograr una más fácil y expedita movilización de recursos, obteniendo una mayor eficiencia y retorno de ello. Esta idea ya se encuentra más o menos arraigada en nuestro pensamiento económico, sin embargo, la literatura en la materia no ve de manera tan clara aquella relación; por ejemplo, Lucas (1988) subestima a las finanzas como un determinante condicionante para el crecimiento económico; también, Robinson (1952) afirma que “donde la empresa lidera, las finanzas siguen”. Esta corriente 4 implicaría que las finanzas no causan crecimiento económico sino serían solo como una respuesta al sector real. En el otro lado tenemos a Merton Miller (1988), que asevera “los mercados financieros contribuyen al crecimiento económico es una proposición demasiado obvia para una discusión seria”. Junto a él, encontramos una amplia gama de literatura que de forma teórica y empírica concuerda con la postura de que un sistema financiero desarrollado es un determinante importante para el crecimiento de una economía. Dentro de esta escuela de pensamiento encontramos a King y Levine (1993), donde estos últimos demuestran que existiría una fuerte y robusta relación positiva entre desarrollo financiero y crecimiento económico, a través de estudios con varios países. Chile tampoco queda fuera de esta corriente, dentro de la cual los autores Hérnandez y Parro (2005), buscan analizar si el sistema financiero ha determinado el crecimiento económico, tomando como medida de desarrollo financiero el crecimiento del crédito privado como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), que es la más comúnmente utilizada. Los resultados que obtuvieron confirmaron su hipótesis, ya que en el periodo donde hubo mayor progreso financiero, el ratio de crédito privado fue mayor respecto al exhibido en un periodo con menor desarrollo, en relación al crecimiento del PIB. Como vemos, y de acuerdo a los estudios actuales, el desarrollo financiero afecta el crecimiento económico en Chile como al resto de los países, por lo que podríamos comenzar asumiendo que esta premisa es cierta. Luego, bajo la conocida relación riesgo – retorno, se indicaría que si bien el desarrollo del sistema financiero ha permitido una mayor rentabilidad de las transacciones en la economía, cabe cuestionarse si esta situación es acompañada de una variación en el riesgo. Esta pregunta ha sido relativamente menos estudiada a pesar de su relevancia para las naciones, ya que este mayor riesgo podría ser causante de la volatilidad que sufren los países actualmente. 5 Dentro de aquél tópico, como veremos en la sección siguiente, los autores que investigan la hipótesis antes planteada definen el desarrollo financiero de un país como el crecimiento del crédito privado en relación a su Producto Interno Bruto, lo cual puede no ser un proxy representativo de la profundización del sector dada la irrupción de nuevos actores en el mercado financiero; por ende, el valor agregado de este trabajo es rediseñar esa variable e incorporar a los Inversionistas Institucionales, como lo son AFPs, compañías de seguros y Fondos Mutuos. La razón por la cual se representa el desarrollo financiero a través del crecimiento de los Inversionistas Institucionales, es que estos administradores de inversión han ganado mucho terreno en el mercado de capitales con respecto a la actividad bancaria. Al manejar grandes e importantes fondos, como las pensiones, sus transacciones generan un impacto significativo en el sistema financiero del país o hasta en el extranjero; luego, sumado al hecho de que estas compañías se encuentran bajo menor regulación, su exponencial progreso movería a la economía hacia una “más de mercado”, lo que implicaría que los activos de los hogares se encuentran más expuestos a las condiciones de los mercados de acciones y/o bonos, lo cual los hace más vulnerables a la volatilidad de los precios de estos si lo comparamos a una economía “más bancarizada”. El crecimiento de los Inversionistas Institucionales más representativos respecto a otros administradores, como los bancos, es significativamente mayor en los países pertenecientes a la OCDE; gracias a este desarrollo, Davis (2003) indica que naciones OCDE son más basadas en el mercado y los emergentes en bancos. Finalmente, en el presente trabajo abordaremos la pregunta respecto sí la actuación y crecimiento de los inversionistas Institucionales genera un impacto en la volatilidad de la economía; la estructura está definida de la siguiente forma: en la sección II haremos una revisión bibliográfica respecto a diversos estudios sobre el tema y que son un aporte para la realización de este paper; luego, en la sección III presentaremos los datos que se utilizarán para medir tanto la volatilidad del crecimiento como las variables que la determinan, como es el desarrollo financiero y shocks a la economía. La sección IV exhibiremos la metodología que se ocupará para generar la estimación del modelo econométrico previamente planteado, específicamente mediante datos de panel. Finalmente, en sección V entregaremos los resultados y en VI se hará una conclusión del tópico.

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