
Responsabilidad social: por qué una misma práctica puede generar distintos niveles de compromiso entre los trabajadores
Una investigación de los académicos Pablo Rodrigo e Ignacio J. Durán, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, explora por qué las prácticas de responsabilidad social corporativa pueden influir de manera diferente en el compromiso de los trabajadores.
Dos personas trabajan en la misma empresa y conocen las mismas iniciativas sociales y ambientales. Sin embargo, mientras una puede desarrollar un mayor compromiso afectivo con la organización, la otra puede permanecer prácticamente indiferente.
Comprender qué factores explican estas diferencias es el punto de partida de la investigación “Could it be me? Exploring how perceived CSR-fit and justice sensitivity affects affective organizational commitment”, presentada recientemente Ignacio J. Duran en un seminario académico organizado por el Departamento de Administración de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.
El estudio pone el foco tanto en la percepción que tienen los trabajadores sobre la integración de la responsabilidad social en la estrategia de la empresa como en sus diferencias individuales en sensibilidad a la justicia.
La literatura sobre micro-CSR –campo que estudia cómo los trabajadores perciben y responden a las prácticas de responsabilidad social corporativa de sus organizaciones– ha mostrado que quienes consideran que su empresa actúa responsablemente tienden a reportar mayor identificación, engagement y compromiso afectivo con ella.
Pero los investigadores plantean una limitación: buena parte de estos estudios ha tendido a considerar a los trabajadores como si fueran receptores equivalentes de las mismas señales. La pregunta que introduce esta investigación es precisamente qué ocurre cuando se incorporan las diferencias individuales.
No basta con “hacer” responsabilidad social
El primer elemento que propone distinguir el estudio tiene que ver con la propia actuación de la empresa. Para un trabajador, no sería necesariamente lo mismo observar una iniciativa social o ambiental aislada que percibir que esas acciones están genuinamente conectadas con la estrategia y el modelo de negocios de la organización.
Los investigadores denominan a esta percepción CSR-strategy fit: el grado en que los trabajadores consideran que las actividades socioambientales de una empresa están genuinamente alineadas con su estrategia y modelo de negocios. Esta coherencia actuaría como una señal especialmente creíble, ya que integrar la responsabilidad social en la estrategia resulta más difícil de simular que desarrollar iniciativas periféricas o meramente simbólicas.
La hipótesis de los investigadores plantea que una mayor percepción de esta alineación podría fortalecer el sentido que las personas atribuyen a su trabajo y, a través de este mecanismo, favorecer un mayor compromiso afectivo con la organización.
La misma empresa, distintos trabajadores
Aquí aparece un segundo componente de la investigación: una misma señal de responsabilidad social no necesariamente tendría el mismo efecto sobre todas las personas.
Para explorar estas diferencias, los investigadores incorporan el concepto de sensibilidad a la justicia, que refiere al grado en que las personas reaccionan frente a situaciones que perciben como injustas.
Al respecto, el estudio distingue cuatro perspectivas según quién experimenta esa injusticia: la propia persona (víctima), alguien que la observa, quien la provoca o quien se beneficia de ella.
La diferencia es relevante porque la responsabilidad social de una empresa entrega señales acerca de cómo esa organización se comporta frente a otros actores de su entorno.
Por ello, los investigadores esperan que quienes presentan una mayor sensibilidad frente a situaciones injustas que afectan a otras personas respondan con mayor intensidad cuando perciben que la responsabilidad social está genuinamente integrada en la estrategia empresarial. Para ellos, esa conducta organizacional podría hacer que su propio trabajo adquiera mayor significado.
En cambio, el efecto no necesariamente sería igual entre quienes son particularmente sensibles a las injusticias que los afectan a ellos mismos. Una empresa puede demostrar preocupación por sus distintos stakeholders, pero esa señal no informa necesariamente al trabajador sobre cómo será tratado personalmente.
De esta forma, la pregunta deja de ser solamente si la responsabilidad social genera compromiso y pasa a ser para quién puede generarlo y por qué.
El sentido del trabajo como pieza clave
El sentido atribuido al trabajo ocupa un lugar central en el modelo propuesto. Los investigadores plantean que percibir una mayor coherencia entre las acciones socioambientales y la estrategia de la organización podría incrementar el significado que las personas atribuyen a su trabajo y, a través de este mecanismo, fortalecer su compromiso afectivo.
La investigación busca determinar, además, si esta relación se intensifica según la sensibilidad a la justicia de cada trabajador. En particular, se espera que sea más fuerte entre quienes presentan una mayor sensibilidad frente a injusticias que afectan a otras personas, mientras que la sensibilidad frente a injusticias que afectan al propio individuo no tendría el mismo efecto.
Una nueva mirada sobre la responsabilidad social y el compromiso
Cabe destacar que la investigación aún se encuentra en desarrollo. Al momento de su presentación, la recolección de datos continuaba, por lo que las relaciones planteadas corresponden a hipótesis que todavía deben ser contrastadas empíricamente.
Si estas hipótesis encuentran respaldo, el estudio podría aportar una nueva dimensión a la discusión sobre responsabilidad social corporativa: no solo sería relevante la coherencia entre las acciones socioambientales de una empresa y su estrategia, sino también la forma en que estas son percibidas por sus trabajadores.
Esto podría tener implicancias para la comunicación interna de las organizaciones. En lugar de asumir que una misma iniciativa tendrá efectos similares en todas las personas, la investigación plantea la importancia de considerar las diferencias individuales. De hecho, entre sus posibles contribuciones para la gestión, los autores identifican una comunicación de la responsabilidad social más segmentada.
De esta manera, el estudio amplía la pregunta sobre si la responsabilidad social puede fortalecer el compromiso de los trabajadores hacia una cuestión más específica: por qué una misma práctica puede resultar significativa para algunas personas y no necesariamente para otras.










