
Cambio climático y migración: implicancias económicas y financieras en debate académico internacional
Investigadores internacionales analizan en FEN UCHILE los efectos económicos, sociales y territoriales de la movilidad humana en contextos de cambio climático
En un contexto global marcado por el aumento de eventos climáticos extremos y el desplazamiento de poblaciones, el Departamento de Administración de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile fue sede del workshop internacional “Climate Change and Migration: Economic and Financial Implications”, realizado durante abril.
El encuentro fue organizado por las académicas Paula Margaretic y Evangelina Dardati, en colaboración con el Belmont Forum, el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI), el Departamento de Administración de FEN U. de Chile y el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile. La instancia reunió a investigadores de distintas instituciones internacionales en torno a un objetivo común: comprender, desde diversas disciplinas, cómo el cambio climático está reconfigurando la movilidad humana y sus efectos económicos.
La jornada se configuró como un espacio de diálogo en el que distintas investigaciones fueron construyendo, de manera complementaria, una mirada integral sobre uno de los fenómenos más complejos del desarrollo contemporáneo.
Temperatura y migración: una nueva forma de medir el impacto climático
En esta línea, uno de los primeros trabajos presentados en el workshop fue “Accounting for the Full Distribution of Temperature to Predict International Migration”, de Evangelina Dardati, Paula Margaretic, Thibault Laurent, Ean Paredes y Christine Thomas-Agnan (Toulouse School of Economics).
La investigación fue presentada por Christine Thomas-Agnan y propone un enfoque metodológico innovador para analizar la relación entre clima y movilidad humana. A diferencia de los modelos tradicionales –que utilizan promedios anuales de temperatura–, el estudio incorpora la distribución completa de las temperaturas a lo largo del año, lo que permite capturar con mayor precisión la exposición a eventos extremos.
A partir de datos de más de 150 países de origen y flujos migratorios hacia economías OCDE entre 2000 y 2019, el estudio demuestra que pequeños cambios en los promedios pueden ocultar variaciones significativas en la frecuencia de días extremadamente calurosos o fríos, los cuales inciden de manera decisiva en los incentivos a migrar. Este enfoque permite proyectar de forma más robusta los efectos del cambio climático sobre la migración internacional, evidenciando que la intensidad y dirección de los flujos dependerán no solo del aumento de temperatura, sino de cómo se distribuyen esos cambios en el tiempo y el territorio.
Migración, cambio climático y desigualdad: una mirada global
Otro de los ejes abordados fue la relación entre cambio climático y migración en el largo plazo. En esta línea, el paper “Climate Change: Migration and Economics”, de Michał Burzyński y Aleksandra Szymańska (LISER, Luxembourg Institute of Socio-Economic Research) –presentado por Burzyński– planteó un punto de partida clave: el cambio climático no solo impulsa la movilidad, sino que también redefine quién puede migrar y quién queda rezagado.
A partir de un modelo de equilibrio general espacial el estudio, proyecta los efectos del cambio climático sobre la migración, la distribución del ingreso y la pobreza a escala global. Sus resultados muestran que el cambio climático actuará como un potente factor de presión migratoria durante el siglo XXI, intensificando los flujos tanto internos como internacionales.
Sin embargo, estos efectos no serán homogéneos. El análisis evidencia que el cambio climático no solo incrementa la movilidad, sino que también amplifica las desigualdades existentes: mientras una parte de la población logra desplazarse hacia zonas con mejores condiciones económicas, otra permanece en territorios afectados, enfrentando deterioro del ingreso y mayores niveles de pobreza.
Cambio climático, conflicto y redes migratorias
En esta misma línea, y profundizando en la complejidad del fenómeno, el paper “Climate, Conflict and International Migration: a Spatial Analysis”, de Evangelina Dardati, Paula Margaretic, Thibault Laurent y Christine Thomas-Agnan –presentado por Paula Margaretic (Universidad de Chile)– dio cuenta de una relación clave: el cambio climático, por sí solo, no necesariamente genera migración internacional.
Sin embargo, cuando se articula con contextos de conflicto, se transforma en un potente amplificador de los flujos migratorios, especialmente en países de ingresos medios. En contraste, en contextos de menores ingresos, estos mismos factores pueden derivar en escenarios de inmovilidad, donde las restricciones económicas impiden el desplazamiento.
Asimismo, el estudio relevó el rol de las redes migratorias y las dinámicas espaciales, evidenciando que los flujos no son fenómenos aislados, sino procesos interconectados que se expanden a través de vínculos territoriales y sociales.
Migración como adaptación: entre incentivos y restricciones
Complementando esta mirada, el paper “Climate Change and International Migration”, de Maurício Barbosa-Alves y presentado por Braulio Britos, la migración como un mecanismo de adaptación frente al cambio climático.
A partir del caso de Guatemala, la investigación muestra cómo los shocks climáticos afectan la productividad agrícola, generando incentivos para migrar. Sin embargo, estos mismos shocks reducen la capacidad de los hogares para financiar ese desplazamiento, configurando lo que se denomina una “trampa de liquidez climática”.
Así, quienes más necesitan migrar son, al mismo tiempo, quienes tienen menos posibilidades de hacerlo. No obstante, en el largo plazo, los flujos migratorios tienden a aumentar, aunque con rezago, en la medida en que los hogares logran acumular los recursos necesarios.
Capital humano y desarrollo: una mirada desde la historia
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la conferencia magistral “The long-run effect of war deportations on U.S. agriculture: learning from history”, de Peter Z. Li (Western Kentucky University) y Giovanni Peri (UC Davis), presentada por este último, quien aportó una perspectiva clave para comprender las implicancias económicas de la movilidad humana.
A partir de evidencia histórica, Peri mostró que los procesos de desplazamiento no solo implican el movimiento de personas, sino también la pérdida de capital humano altamente especializado. El caso de la expulsión de agricultores japoneses en Estados Unidos evidenció efectos persistentes en la productividad, la adopción tecnológica y el dinamismo económico.
Su análisis refuerza una idea central: la migración no es solo un fenómeno demográfico, sino también un factor estructural del desarrollo económico.
Vivienda, migración y ciudades
En esta línea, el paper “Immigration and the Role of Slums in Housing Affordability”, de Marco Gonzalez-Navarro, Jacob Moore y Raimundo Undurraga –presentado por este último–, abordó el impacto de la migración en los mercados de vivienda en Chile.
A partir de datos municipales entre 2011 y 2021, la investigación muestra que los flujos migratorios presionan simultáneamente la expansión de la vivienda formal e informal. En este contexto, los asentamientos informales emergen como un mecanismo de ajuste frente a restricciones en la oferta formal, permitiendo absorber el aumento de la demanda habitacional.
Desde esta perspectiva, la investigación introduce un matiz relevante en el debate público: si bien la expansión de asentamientos informales está asociada a desafíos sociales y urbanos significativos, su eliminación sin alternativas adecuadas puede tener efectos negativos sobre el bienestar. De hecho, los resultados sugieren que, en ausencia de esta capacidad de ajuste, los costos de vivienda y las pérdidas de bienestar podrían incrementarse de manera considerable.
En conclusión el estudio plantea, que si bien estos espacios representan desafíos urbanos relevantes, también cumplen un rol en la contención de los costos de vivienda, lo que introduce una dimensión clave para el diseño de políticas públicas en contextos de alta movilidad humana.
Impactos económicos del cambio climático: más allá del sector agrícola
La discusión también abordó los efectos del cambio climático sobre la estructura productiva. En este ámbito, el paper “Asymmetric sectoral responses to weather shocks: an application to Uruguay”, de Esteban Tisnés y Juan Pablo Medina –presentado por este último– evidenció que los shocks climáticos generan impactos heterogéneos entre sectores.
Mientras los cultivos presentan caídas más abruptas pero transitorias, actividades como la ganadería y la lechería enfrentan efectos más persistentes, afectando la productividad en el largo plazo. Estos impactos, además, se transmiten al resto de la economía, reforzando el carácter sistémico del riesgo climático.
América Latina: movilidad, ciudades y desafíos de política pública
Desde una mirada regional, Elizabeth Arciniegas (CAF) en su paper “Human Mobility in Latin American and the Caribbean”, abordó las dinámicas de movilidad humana en América Latina y el Caribe, destacando la alta vulnerabilidad de la región frente al cambio climático.
Su análisis destacó la alta vulnerabilidad de la región frente al cambio climático, en un contexto de fuerte urbanización y creciente exposición a eventos extremos. La evidencia muestra que la movilidad humana ya es una realidad significativa, con millones de personas afectadas por desplazamientos asociados a desastres y conflictos.
Asimismo, las proyecciones indican que estos flujos se intensificarán, particularmente a través de desplazamientos internos que presionarán los sistemas urbanos. En este escenario, el estudio releva brechas en financiamiento, gobernanza y capacidad institucional, especialmente a nivel local.
Salud, medioambiente y capital humano
El encuentro también incorporó una dimensión interdisciplinaria a través de la presentación “Neurobiological Imprints of Air Pollution and Migration on Accelerated Brain Ageing”, de Joaquín Migeot (UAI – BrainLat), quien analizó los efectos de la contaminación y la migración en el envejecimiento cerebral.
Su investigación evidenció que factores ambientales y sociales asociados al cambio climático impactan la salud a través de mecanismos acumulativos, enmarcados en el concepto de “exposoma”. En este contexto, el denominado capital cerebral emerge como un activo clave, con implicancias directas en productividad, aprendizaje y calidad de vida.
Un fenómeno multidimensional
En conjunto, las investigaciones presentadas evidencian que la relación entre cambio climático y migración es profundamente compleja, determinada por factores económicos, sociales, institucionales y territoriales.
Más que respuestas automáticas, la movilidad humana aparece como un proceso condicionado por restricciones, capacidades, redes y contextos específicos. En este sentido, el workshop permitió avanzar hacia una comprensión más integrada del fenómeno, articulando evidencia empírica, modelos teóricos y desafíos de política pública.
Este tipo de instancias posiciona a la Universidad de Chile como un actor relevante en la discusión internacional sobre cambio climático y desarrollo, consolidando su rol como espacio de encuentro entre investigación de frontera y debate público.




