
Metas centradas en dinero y estatus elevan el burnout laboral: el costo oculto del éxito
Valentina Reyes, Profesora Asistente del Departamento de Administración FEN de la Universidad de Chile, es coautora del reciente paper titulado “Materialism predicts burnout through the basic needs: individual-level and within-person longitudinal evidence”, junto a Wenceslao Unanue, Vivian L. Vignoles y Anja Van den Broeck. Publicado en la revista Work & Stress, este estudio sugiere una nueva evidencia sobre cómo las metas laborales influyen directamente en el agotamiento de las personas.
En el marco de la serie “FEN Insight”, la Profesora Asistente del Departamento de Administración FEN UCHILE, Valentina Reyes, explicó que: “Muchas veces se estudia cómo las demandas y los recursos impactan en el bienestar laboral. Sin embargo, aún en ambientes donde las demandas y los recursos están alineados, sigue habiendo personas agotadas laboralmente. Por eso nos preguntamos si también podría ser que los mismos trabajadores se impongan ciertos objetivos que los lleven a agotarse”.
Tradicionalmente, el bienestar laboral se ha explicado a partir de las condiciones del trabajo, como las demandas y los recursos disponibles. Pero, incluso en contextos donde estos factores están equilibrados, persisten altos niveles de burnout. Frente a esto, el estudio plantea una nueva hipótesis: que los propios objetivos que persiguen los trabajadores pueden ser una fuente relevante de agotamiento.
La investigación siguió durante seis meses a más de 400 trabajadores, analizando las metas que priorizan en el trabajo como dinero, imagen, fama o poder, frente a relaciones significativas, autodesarrollo o contribución social, y su relación con el burnout. Los resultados son concluyentes: priorizar metas extrínsecas predice mayores niveles de agotamiento laboral en el tiempo.
“La idea central es que el materialismo no solo se asocia al agotamiento laboral, lo predice en el tiempo. Y lo hace a través de la frustración de las necesidades psicológicas básicas”, señala Valentina. En esa misma línea, menciona que: “Cuando las personas persiguen estatus, dinero o imagen por sobre otras metas, terminan sintiéndose presionadas, desconectadas de los demás e inseguras respecto de sus capacidades, y eso las va agotando”.
Otro de los hallazgos del estudio es la existencia de un círculo vicioso entre burnout y frustración de necesidades psicológicas. “Encontramos un círculo vicioso. El agotamiento laboral vuelve a alimentar esa frustración. El fuego que alguna vez ardió se va convirtiendo en cenizas”, advierte la académica.
El paper también ofrece implicancias prácticas para las organizaciones. Muchas de ellas, sin advertirlo. “Las organizaciones envían señales materialistas muchas veces sin darse cuenta como sistemas de pago centrados solo en bonos individuales, rankings que enfrentan a las personas entre sí, comunicaciones que celebran únicamente el dinero o el cargo”, explica Valentina Reyes.
Un ejemplo concreto se observa en equipos comerciales altamente competitivos: “Piensen en un equipo donde lo único que se reconoce es el ranking del mes y el bono. Eso activa permanentemente las metas extrínsecas y frustra las necesidades de las personas”, señala la especialista.
Frente a este contexto, la investigación propone reequilibrar las prioridades organizacionales. “Se trata de incentivar también el aprendizaje, la colaboración y el aporte a la sociedad como objetivos deseables”, plantea la académica.
Finalmente, Valentina Reyes enfatiza el rol de los liderazgos en este cambio cultural: “Primero, revisar las señales que la organización está enviando como sistemas de pago, rankings, mensajes, y bajar el énfasis en lo puramente material. Segundo, promover activamente metas intrínsecas como el desarrollo de las personas, las buenas relaciones y el sentido de contribución”.
En conclusión, este estudio invita a repensar qué entendemos por éxito en el trabajo. Más allá de las condiciones laborales, las metas que se promueven dentro de las organizaciones pueden tener efectos profundos en el bienestar de las personas. En este sentido, reducir el énfasis en el materialismo no solo es una decisión ética, sino también una estrategia clave para construir organizaciones más sostenibles y saludables.




