
Codelco: más información para evaluar sus decisiones
El anuncio de mayor transparencia por división es un avance importante. Contar con esta información permitirá evaluar desde fuera no solo cuánto produce cada división, sino cuánto resultado y caja genera y qué recursos necesita para hacerlo
El presidente de Codelco, Bernardo Fontaine, anunció recientemente que la empresa comenzará a transparentar los resultados y la generación de caja de sus divisiones. La iniciativa apunta en la dirección correcta. Sin embargo, el desafío no consiste solamente en divulgar más información, sino en presentar aquella que permita evaluar de mejor manera el desempeño económico propio de cada división y, especialmente, las decisiones de inversión que enfrenta la compañía estatal.
En 2025 produjo 1,334 millones de toneladas de cobre propio, generó un Ebitda de 6.670 millones de dólares y realizó inversiones que superaron los 5.000 millones de dólares, el mayor Capex anual de su historia. Además, informó aportes al fisco por 1.778 millones de dólares. Son cifras relevantes para evaluar Codelco, pero no permiten evaluar lo que aporta cada división a esos resultados consolidados.
Existe información financiera por división en las notas a sus estados financieros y, asociándola con las cifras de producción disponibles en el Análisis Razonado, es posible, por ejemplo, calcular el resultado operacional (Ebit) por tonelada. En 2025, El Teniente generó aproximadamente 3.560 dólares por tonelada; Ministro Hales, 3.420 dólares; Radomiro Tomic, 2.890 dólares; Chuquicamata, 2.320 dólares; y Andina, 2.150 dólares. Gabriela Mistral y Salvador, en cambio, presentaron resultados operacionales negativos.
Las diferencias son significativas. El Ebit por tonelada de El Teniente fue aproximadamente 53% superior al de Chuquicamata y 65% mayor que el de Andina. Además, las escalas productivas son muy distintas: El Teniente produjo alrededor de 310 mil toneladas; Radomiro Tomic, 295 mil; Chuquicamata, 266 mil; Andina, 182 mil; Ministro Hales, 153 mil; Gabriela Mistral, 82 mil; y Salvador, 47 mil. Es decir, detrás de los 1,334 millones de toneladas producidas por Codelco conviven operaciones con tamaños y resultados económicos muy diferentes.
Pero estas cifras no deberían interpretarse directamente como diferencias en el desempeño propio de las faenas. La razón está en cómo se construye actualmente parte de la información por segmentos.
Codelco distribuye entre sus divisiones diversos ingresos y gastos administrados por Casa Matriz utilizando criterios de asignación. Los costos financieros, por ejemplo, se distribuyen en proporción a las inversiones en proyectos mineros realizadas por cada división; determinados resultados de operaciones comerciales se asignan según sus ingresos ordinarios; el aporte de la Ley N°13.196, de acuerdo con exportaciones; y los impuestos, en función de los resultados obtenidos después de considerar estas asignaciones.
El problema no es necesariamente la existencia de estos criterios. Toda organización necesita distribuir determinados costos comunes para distintos propósitos contables y de gestión. La dificultad aparece cuando queremos utilizar los resultados por segmentos para evaluar el desempeño económico propio de cada división. Una parte del resultado puede provenir directamente de la operación y otra de criterios utilizados para distribuir partidas administradas por la Casa Matriz.
Por eso, el avance anunciado por Codelco podría ir más allá de publicar Ebitda y generación de caja por división. Sería conveniente presentar primero el desempeño de cada división antes de las asignaciones corporativas y mostrar las cifras financieras de la Casa Matriz separadamente. Posteriormente, una conciliación permitiría incorporar esas partidas y llegar a los 6.670 millones de dólares de Ebitda y el resto de cifras consolidadas de la compañía.
La información actual entrega algunas pistas. Codelco señala, por ejemplo, que distribuye los costos financieros según las inversiones en proyectos mineros realizadas por cada división. Por lo tanto, existe una base de inversión divisional utilizada internamente para efectuar esa asignación. Sin embargo, desde fuera no disponemos de una presentación suficientemente directa y comparable que permita relacionar sistemáticamente Ebitda, generación de caja y recursos comprometidos en cada división.
Esto importa porque Codelco enfrenta simultáneamente el desafío de recuperar producción, ejecutar grandes proyectos y administrar un elevado endeudamiento. Las decisiones de inversión no deberían evaluarse solamente preguntando cuántas toneladas adicionales permitirán producir. También debemos conocer cuánto resultado y caja generarán y qué cantidad de capital será necesaria para obtenerlos.
Probablemente Codelco dispone internamente de buena parte de esta información. El problema está fuera de la compañía. Si se quiere evaluar adecuadamente sus decisiones, necesitamos pasar de conocer principalmente cifras consolidadas a entender las cifras financieras de cada división.
El anuncio de mayor transparencia por división es un avance importante. Contar con esta información permitirá evaluar desde fuera no solo cuánto produce cada división, sino cuánto resultado y caja genera y qué recursos necesita para hacerlo. En una empresa con grandes necesidades de inversión y elevado endeudamiento, transparentar estas diferencias permitiría evaluar mejor una de las decisiones más relevantes que enfrenta Codelco: dónde asignar su capital.
Francisco Sánchez es académico del Departamento de Administración de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile




